Pachakuna

Pachakuna

Duelos memorables

P'achakuna te lleva a un viaje al corazón de los Andes junto a tu amigo más fiel: tu llama. El juego incluye llamas negras y blancas; vos controlás un color y tu oponente el otro. Las llamas blancas se mueven únicamente por los valles verdes, mientras que las negras escalan las áridas montañas. Sin embargo, sea cual sea el color, querés visitar los pueblos de montaña para entregar el tinte que desean, idealmente recolectando tinte para vos en el camino. En P'achakuna, cada jugador empieza con una llama de su color en el centro del tablero, en el pueblo blanco, con un tinte blanco cargado en su lomo. El tablero se compone de losetas hexagonales que son mitad valle y mitad montaña, dos tercios valle y un tercio montaña, o viceversa. Las losetas son bien gruesas para que puedas agarrar la sección de montaña de la loseta y arrancarla del tablero. En el perímetro del tablero hay seis pueblos, cada uno correspondiente a uno de los colores primarios o secundarios. Cada pueblo tiene una loseta de demanda aleatoria que muestra dos colores, uno con mucha demanda y otro con poca; ninguno de estos colores puede coincidir con el color del pueblo. En tu turno, primero podés rotar una loseta desocupada; pagando dos recursos de tinte de tu reserva personal, podés rotar una segunda loseta. Después tenés que mover cada una de tus llamas al menos un casillero, pero podés moverlas más si querés y si el terreno se lo permite. Rotás las losetas para armar largos caminos de valle o montaña para que tus llamas puedan viajar lejos con cada movimiento. Si movés una llama a un pueblo, intercambiás el tinte que lleva esa llama. Si el tinte que llevas no tiene demanda en ese pueblo, simplemente lo cambiás por el tinte del pueblo, por ejemplo, verde por amarillo. Si el tinte tiene demanda, entonces sumás 1 o 2 tintes de ese color entregado a tu reserva personal (según si la demanda es baja o alta), y después colocás un tinte que coincida con el color de ese pueblo en tu llama. Si recolectás un color en tu reserva personal y no lo tenés en tu registro de puntos, podés colocarlo ahí. Pase lo que pase, reemplazás la loseta de demanda en ese pueblo, asegurándote de que el color de ese pueblo no esté en la loseta de demanda. Durante un turno en un pueblo, podés entregar cuatro tintes de tu reserva personal para conseguir una nueva llama, que luego se coloca en ese pueblo con un tinte de ese pueblo en el lomo. Cada llama se mueve en tu turno, y podés tener como máximo tres llamas. En cuanto tengas un tinte de cada uno de los siete colores en tu registro de puntos, ganás. Para guardar las losetas de demanda, el juego incluye una bolsa de tela hecha a mano en Bolivia y Perú, que apoya a la comunidad local.