Inis

Inis

Inis es un juego profundamente arraigado en la historia y la mitología celta en el que ganás si sos elegido rey de la isla (Inis). Podés intentar cumplir una de tres condiciones de victoria diferentes: Liderazgo: sé el líder —o sea, tené más figuras de clanes que cualquier otro jugador— de territorios que contengan al menos seis clanes opositores. Tierra: tené tus clanes presentes en al menos seis territorios diferentes. Religión: tené tus clanes presentes en territorios que en conjunto contengan al menos seis santuarios. Al inicio de cada ronda, los jugadores arman una mano de cuatro cartas de acción mediante un draft durante la Asamblea. Las cartas de acción que no se juegan al final de una estación no se guardan para la siguiente. Los jugadores también tienen acceso a cartas de líder para los territorios que lo permiten y en los que fueron elegidos líderes durante la Asamblea. Cada Asamblea redistribuye esas cartas. Por último, juntan cartas de cuentos épicos que representan las hazañas de los antiguos dioses y héroes irlandeses, como Cuchulainn, el Dagda, Lugh y muchos otros. Estas se guardan y se usan para inspirar a los clanes y lograr proezas extraordinarias en el momento justo. Las cartas brindan una variedad de acciones: sumar clanes, mover clanes, construir o explorar, y acciones especiales. A lo largo de la partida, los jugadores también consiguen hazañas, que reducen en uno el total necesario para cualquier condición de victoria. Un draft cuidadoso, la gestión de la mano, el bluff (sobre todo cuando entendés la importancia de pasar el turno), un buen sentido del tiempo y una comprensión precisa del equilibrio de poder son las claves de la victoria. Después de una partida de prueba vas a estar listo para un juego completo y épico, donde un jugador indiscutido será rey por decisión de la Asamblea gracias a su mérito y sabiduría. Aunque Inis tiene monigotes sobre un mapa, es un error de principiante jugarlo como un juego de combate, ya que eliminar a otros clanes reduce tus chances de lograr la condición de victoria por Liderazgo. La paz entre distintos clanes, con o sin un líder de territorio claro, suele ser el resultado habitual del movimiento de un clan. Por supuesto que habrá batallas, ya que los clanes celtas pueden ser revoltosos y un buen jugador va a escuchar a su gente —o sea, a su mano de cartas—. Ese aspecto de batalla se refleja en las miniaturas de los clanes que representan guerreros. Leñadores, pastores y comerciantes completan el set de doce miniaturas de cada jugador; estas ocupaciones no afectan al juego, pero le dan ambientación.